En los años sesenta se trasladó a Milán para abrirse camino en el mundo de la música. Durante la década siguiente se adentró en la experimentación sonora, alejándose de las canciones comerciales. Sin embargo, en 1981 alcanzó un enorme éxito con La voce del padrone, un álbum que incluía temas tan conocidos como Centro di gravità permanente y Cuccurucucù.
Su música mezclaba melodías pegadizas con referencias cultas, reflexiones filosóficas y sonidos de distintas culturas. También colaboró estrechamente con el filósofo Manlio Sgalambro, con quien compartió durante años su inquietud intelectual.
Algunas anécdotas curiosas
Un músico adelantado a su tiempo. En los años setenta, Battiato apostó por los sintetizadores y la música experimental cuando todavía eran poco habituales en el panorama musical italiano. Llegó a adquirir en Londres un sintetizador innovador, convencido de que los nuevos sonidos podían abrir caminos desconocidos.
Una vida alejada del lujo
A pesar de su fama, prefirió la tranquilidad de Milo, un pequeño pueblo siciliano situado en las laderas del Etna. Allí encontraba espacio para leer, pintar, reflexionar y componer, lejos del ruido de la industria musical.
Un artista con inquietudes espirituales
Battiato sentía una profunda fascinación por la filosofía, el misticismo oriental y el sufismo. Estas influencias aparecen en muchas de sus canciones, que invitan a mirar la vida desde una perspectiva diferente.
Álbumes de estudio esenciales
Fetus (1971): Su primer álbum de estudio en solitario, con un marcado estilo de rock progresivo y experimental.
Pollution (1972): Continuación de su etapa progresiva y conceptual.
Sulle Corde Di Aries (1973)
Clic (1974)
M.lle Le Gladiator (1975)
L'Era Del Cinghiale Bianco (1979): El punto de inflexión hacia un estilo pop elegante con influencias new wave y música oriental.
Patriots (1980)


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