sábado, 29 de agosto de 2026

Dinosaur Jr. y la máquina del tiempo, por Fibla.

Estoy escuchando el nuevo disco de Dinosaur Jr. y me está pasando una cosa bastante rara.

No es que me guste mucho.

No es que me recuerde a Dinosaur Jr.

Es que me está llevando a mi adolescencia.

Así, sin avisar.

Como una máquina del tiempo bastante cutre que, en vez de luces, humo y efectos especiales, funciona con una guitarra distorsionada de J Mascis.

Y allí estoy otra vez.

No sé exactamente dónde. En aquel dormitorio con las paredes llenas de pósters, portadas de discos, fotos de grupos y alguna que otra cosa que entonces parecía importantísima y que hoy probablemente ni recordaría. La ropa tirada por ahí. Los auriculares puestos. La puerta cerrada. Afuera, el mundo podía esperar. 

O quizá estoy en un coche. O en casa de algún amigo. O delante de un equipo de música escuchando un disco que me había costado una pasta para lo que tenía entonces.

Qué más da. 

Estoy allí. 

Y eso es lo primero que me ha hecho pensar There Near, el decimotercer disco de Dinosaur Jr. y el primero que publican en cinco años. 

Porque Dinosaur Jr. llevan más de cuarenta años haciendo básicamente lo que les sale de los cojones. Y quizás esa sea precisamente la gracia. 

J Mascis, Lou Barlow y Murph montaron Dinosaur a mediados de los ochenta, cuando nadie sabía que aquella mezcla de punk, ruido, melodía y guitarras tocadas como si se hubiera incendiado el amplificador acabaría siendo una de las cosas más reconocibles del rock alternativo americano. 

Luego llegó Estás viviendo sobre mí. Llegó Bicho. Llegó “Escena Freak”. Y llegué a todo lo demás. 

También llegó la hostia entre Mascis y Barlow. 

Barlow se fue, montó Sebadoh y Dinosaur Jr. continuaron sin él durante los noventa. Mascis se convirtió todavía más en el centro de la banda y llegaron Green Mind, Where You Been, Without a Sound y unos cuantos discos más. 

Después se acabó.

Hasta que en 2005 volvieron a juntarse los tres. 

Una de esas cosas que, sobre el papel, suelen acabar mal y que, contra todos los pronósticos, funcionó. Desde entonces han seguido haciendo discotecas, girando y tocando juntos durante más de veinte años. 

Y ahora llega There Near. 

Y lo curioso es que no parece un disco de una banda intentando demostrar que sigue viva. 

Tampoco parece un grupo intentando sonar joven, que sería bastante más triste. 

No hay nada más incómodo que un señor de sesenta años intentando convencerte de que sigue teniendo veinte. 

Mascis no necesita hacer eso. 

Mascis tiene una guitarra. 

Le basta. 

De hecho, para este disco se ha recuperado el amplificador que se usó para grabar el primer disco de Dinosaur hace más de cuarenta años. 

Normal que suene así. 

Suena a Dinosaur Jr. 

Pero no solamente a Dinosaur Jr. 

Suena a aquella época. 

Y aquí está el asunto. 

Porque Dinosaur Jr. no estaban solos. 

Estaban Sonic Youth, Pixies, Hüsker Dü, Mudhoney, Sebadoh, Nirvana,The Reemplazos, Pavement y toda aquella colección de grupos que parecía haber descubierto que una guitarra podía sonar como una guitarra y como una excavadora al mismo tiempo. 

Y tú estabas ahí en medio, creyendo que habías descubierto algo. 

Como si fueras el primero. 

Como si el resto del planeta estuviera escuchando a Mecano y tú hubieras encontrado el Santo Grial. 

Después descubrías que había otros quinientos mil como tú. 

Pero daba igual. 

A esa edad daba igual. 

Y There Near me ha devuelto un poco a eso. 

A la sensación. 

No a la música de los noventa exactamente. A cómo se sintió escucharla en los noventa. 

Que es diferente. 

Porque una cosa es escuchar hoy “Freak Scene” y otra muy distinta es escuchar algo que tiene ese mismo olor cuando todavía estabas intentando averiguar quién coño eras. 

Y esta discoteca tiene ese olor. 

Las guitarras de Mascis siguen entrando como si alguien hubiera decidido que una melodía bonita necesita necesariamente pasar primero por una trituradora. Murph sigue tocando como si la batería tuviera que aguantar el peso de todo lo demás. Y Barlow sigue aportando esa otra cara de Dinosaur Jr., algo más raro, más torcido, más íntimo. 

No hay una revolución aquí. 

Y mejor. No necesitamos otra revolución. 

Ya tenemos demasiadas. 

Lo que tenemos es una banda que lleva cuatro décadas haciendo ruido y que ha decidido hacer otra disco de Dinosaur Jr. 

Gracias. 

Una preocupación menos. 

Porque There Near no parece un ejercicio de nostalgia. 

La nostalgia el pongo yo. 

La pone quien escucha. 

La disco simplemente toca.

Y soy yo el que, de repente, tiene otra vez dieciséis o diecisiete años. 

El que vuelve a escuchar aquella guitarra y se acuerda de gente que hace años que no ve. 

De sitios que ya no existen. 

De bares que seguramente ahora son una clínica dental o una franquicia de empanadas. 

De aquella época en que podías pasar una tarde entera hablando de música como si estuvieras discutiendo asuntos de Estado. 

De comprar discos sin haberlos escuchado. 

De grabarle una cinta a alguien. 

De que un colega te dejara un CD y te cambiara la semana. 

De pensar que la música iba a ser así para siempre. 

Qué gilipollas éramos. 

Menos mal. 

Porque si hubiéramos sabido que no iba a ser así para siempre, probablemente no lo habríamos disfrutado igual.

Y quizá por eso There Near me ha pillado desprevenido.

Porque uno se pasa media vida intentando escapar de ciertas épocas y luego resulta que basta una guitarra de J Mascis para que quieras volver cinco minutos.

No para quedarte.

Ni de coña.

Solo para mirar.

Para ver cómo eras.

Para comprobar si todavía reconoces a aquel chaval que escuchaba esos discos y pensaba que tenía clarísimo lo que quería hacer con su vida.

Spoiler: no tenía ni puta idea.

Pero tenía Dinosaur Jr.

Y ahora, tantos años después, Dinosaur Jr. siguen aquí.

Mascis, Barlow y Murph ya están en otra edad. Llevan más de cuatro décadas haciendo esto. Podrían vivir perfectamente de tocar sus clásicos y dejarse de historias.

Pero siguen grabando canciones nuevas.

Y siguen sonando a ellos.

Eso es lo que más me gusta de este disco.

Que no intenta explicarnos nada.

No intenta decirnos que los viejos tiempos fueron mejores.

No intenta decirnos que el rock está muerto.

No intenta resucitar los noventa.

No intenta convencerte de que Dinosaur Jr. siguen siendo importantes.

Simplemente hacen ruido.

Y yo, que ya no tengo diecisiete años, durante un rato vuelvo a tenerlos.

Eso es una barbaridad.

Y también un poco una putada.

Porque cuando acaba el disco vuelves a tener la edad que tienes.

Vuelven los problemas.

Vuelve el teléfono.

Vuelve el trabajo.

Vuelves a mirar el mundo y ya no eres aquel chaval que pensaba que tenía todo el tiempo del mundo.

Pero durante un rato has estado allí.

Con aquella guitarra.

Con aquella edad.

Con aquella sensación de que todavía estaba todo por pasar.

Y entonces entiendes que quizá esto es lo que significa realmente que un disco te guste.

No que sea perfecto.

No que sea innovador.

No que tenga una producción de la hostia.

Ni siquiera que sea mejor que el que grabaron hace treinta o cuarenta años.

Que consiga hacerte recordar quién eras antes de que se te olvidara.

Y There Near lo ha conseguido.

Ha encendido la máquina del tiempo.

Ha hecho un poco de ruido.

Y me ha dejado otra vez allí.

Con diecisiete años.

Qué putada.

Qué maravilla.

Link: https://dinosaur-jr.lnk.to/there-near
















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